lunes, 19 de octubre de 2015

¿La isla del tesoro? No, ¡ La isla de los saqueos !







Publicado en El Mundo
Por Casimiro García-Abadillo
18 de octubre de 2015 


El Tesoro de Sotogrande



«El Consejo de Ministros no es un grupo de amiguetes, ni tiene por qué serlo; cada uno hace su trabajo y punto». La fuente con despacho en Moncloa no quiere ni oír hablar del lío Montoro/ Margallo, que ha sido el colofón de una semana negra para el PP, que algún dirigente del partido ha comparado con los trágicos días en los que España tuvo que pedir el rescate financiero a la Troika.

Montoro, es cosa sabida, no cuenta con las simpatías de la cúpula del PP, y no sólo porque su buena relación con Sáenz de Santamaría le sitúa automáticamente en el bando enemigo del aparato genovés, que todavía controla María Dolores de Cospedal. El ministro ha cabreado a barones relevantes y a alcaldes con pedigrí, pero también, y esto es lo más importante, a la crema de la crema del Ibex 35, cuyos tentáculos llegan a todas partes.

Algunos prebostes populares no entendieron, y siguen sin entender, las razones por las que los sabuesos de la Onif (Oficina Nacional de Investigación sobre el Fraude) hicieron presa en las sociedades de Rodrigo Rato. Acusaron al ministro de Hacienda de hacer un daño innecesario al PP y de ser, en parte, responsable del batacazo del 25-M. Montoro responde con un argumento contundente: «Nunca daré una instrucción política a los funcionarios de la Agencia Tributaria».

Si el primer informe de la Onif sirvió para destapar un entramado empresarial sustentado en paraísos fiscales, el segundo, mucho más afinado, puede suponer un auténtico calvario para el ex vicepresidente del Gobierno y para alguno de sus amigos. Por ello, sus preocupaciones no tienen tanto que ver con la investigación que se sigue en la Audiencia Nacional (caso Bankia), sino con en el sumario abierto en el Juzgado de Instrucción número 31. La Onif y la UCO llevan el peso de una investigación, impulsada por Anticorrupción, que promete dar algunas desagradables sorpresas.

Según fuentes solventes, éste segundo informe acota de manera mucho más precisa comportamientos que apuntan claramente a la evasión fiscal, blanqueo y corrupción entre particulares.

«Lo que más nos ha sorprendido», recalca un informador, «es lo chapucera que es la estructura montada por Rato, además de su alergia al pago de impuestos: hacía todo lo posible para eludir sus responsabilidades fiscales».

Otro dato relevante. La línea de defensa del ex ministro de Economía y Hacienda era, hasta ahora, que él nunca intervino directamente en la gestión del grupo empresarial, función que llevaba a cabo su hermano Ramón, fallecido en 2012.

La investigación judicial contradice esta versión y aporta elementos que inducen a pensar que Rato tomaba decisiones en las empresas familiares cuando era el número dos del Gobierno de Aznar, lo cual no tiene relevancia penal, pero sí política. Rato compaginaba su labor como recaudador principal del Reino con una frenética actividad en el mundo de los negocios.

La información que tanto la Onif como la UCO están aportando al juez Antonio Serrano-Arnal es no sólo cuantiosa, sino que está incorporando nombres de socios muy relevantes en la trama societaria del ex director gerente del FMI. Tras avalar la Audiencia Provincial de Madrid el registro del despacho del abogado Domingo Plazas en Sotogrande, el juez no va a tener más remedio que ampliar su radio de acción. De la importancia de lo encontrado en el registro da idea el hecho de que la seguridad sobre el material informático incautado y protegido con sistemas de encriptación sofisticados haya sido reforzada por la Onif como y por la Guardia Civil.

Esos soportes han llevado a descubrir -información adelantada por El Economista y confirmada por el que suscribe- que la familia del presidente de Telefónica, César Alierta, tiene una participación del 26% en Bagerpleta Gmbh, sociedad propietaria del hotel de Berlín cuyo mayor accionista es Rato.

El ex ministro cobraba una sustanciosa retribución como asesor de la compañía de telecomunicaciones, que no declaraba a Hacienda, y de la que una parte recalaba, tras pasar por Kradonara, en Bagerpleta.

Las fuentes apuntan a la aparición de más nombres VIP involucrados en el complejo empresarial del ex vicepresidente ¡Pero cómo no le van a tener tirria a Montoro en el Ibex!



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