viernes, 15 de enero de 2016

El gas coloca a otro de sus hombres en una alta institución del Estado



Patxi López, actual presidente del Congreso, durante una visita a las instalaciones de fracking de Devon en Texas cuando era lendakari del Gobierno Vasco





Publicado en Energías Renovables
Por Antonio Barrero
13 de enero de 2016


El socialista vasco Patxi López será el próximo presidente del Congreso. La designación del que fuera lehendakari de Euskadi llega tras un acuerdo cerrado a tres bandas: PP, PSOE, Ciudadanos. López ya fue sujeto de un acuerdo similar (Partido Socialista de Euskadi-Partido Popular de Euskadi-UPyD) en 2009, cuando esas tres fuerzas políticas se unieron en el Parlamento Vasco para convertirle en el primer lehendakari no nacionalista de la historia. Su gobierno aprobó en 2012 la Estrategia Energética de Euskadi 2020, documento que propone incrementar la "participación del gas natural en la demanda total de energía" en el País Vasco desde el 42% de 2010 al 49% en 2020 y en el que el Gobierno de López anuncia incluso la "exploración y explotación" de yacimientos no convencionales de gas natural en la Cuenca Vasco Cantábrica. En fin, fracking.


La Estrategia Energética de Euskadi 2020, denominada 3E2020, vio la luz a finales de 2011 de la mano de un gobierno vasco dirigido por el socialista Patxi López, que había sido investido presidente en 2009 gracias al apoyo del PP y UPyD. El documento aprobado por aquel Ejecutivo es explícito en su apuesta por el gas. Uno de los objetivos de la 3E2020 es, así, incrementar la participación del gas natural en la demanda total de energía del 42% (registrado en 2010) hasta el 49% en 2020. El objetivo fijado por el Ejecutivo López no hace sino seguir la tendencia, pues, según la Estrategia 3E2020 (página 122), la demanda de gas ha crecido en Euskadi en los últimos diez años (2000-2010) hasta un 112%. El documento plantea dos medidas clave. Estas:

A corto plazo, mejorar la seguridad del suministro mediante la ampliación de infraestructuras e incrementar la competitividad del abastecimiento de gas natural.

A medio y largo plazo, seguir favoreciendo iniciativas de sustitución de productos petrolíferos por gas natural en todos los sectores y desarrollar estrategias de exploración de hidrocarburos en la Cornisa Cantábrica.

Es en ese segundo objetivo donde el Ejecutivo López anuncia ya sus intenciones (página 135 de la 3E2020):

"El objetivo para la década 2011–2020 es que la actividad exploratoria se lleve a cabo tanto en el campo de los hidrocarburos convencionales como del gas no convencional. En el primer caso -concreta el documento-, se estima una actividad moderada, precedida de trabajos geológicos, geoquímicos y geofísicos. En el caso de los yacimientos no convencionales -explicita la 3E2020-, los resultados de los trabajos exploratorios que se realicen mediante perforación de sondeos y la aplicación de técnicas de estimulación marcarán de modo decisivo el futuro. Si los resultados obtenidos fueran favorables, esto podría representar un punto de inflexión de la actividad en Euskadi".

Viaje por Texas

El propio lehendakari había viajado a Texas en octubre de aquel año -2011- para visitar las explotaciones de gas natural no convencional existentes en aquel estado norteamericano (allí, la industria gasística extrae su recurso mediante técnicas de fractura hidráulica, el polémico fracking). Pues bien, López aprovechaba entonces aquel viaje para anunciar, exultante, que el subsuelo de Álava alberga un yacimiento del denominado gas pizarra -el que es extraído mediante fractura hidráulica- que contendría el equivalente "a 60 años del actual consumo de gas natural de Euskadi". El anuncio llegaba pues apenas unas semanas antes de la aprobación de la Estrategia 3E2020 y ante una delegación de empresarios vascos, que acompañaba al lehendakari en su periplo texano. "Estamos ante un proyecto estratégico para el país, una garantía de sostenibilidad futura", decía López.

La apuesta por el gas natural no es no obstante monopolio del PSOE. Antes al contrario, a lo largo de la última legislatura ha sido el Partido Popular, gobernante durante estos últimos cuatro años, su paladín más destacado. Ya en noviembre de 2011, publicábamos en estas páginas una información que anunciaba lo que luego vendría: el PP -decíamos a la sazón- quiere convertir España en "el mercado de referencia del gas natural en el Mediterráneo". En aquella información crónica (publicada apenas unos días antes de las elecciones generales del 20N), recogimos las líneas maestras de la política energética que proponía en su programa electoral el PP.

Lo contábamos, aquel 1 de noviembre de 2011, exactamente así

"En los cuatro párrafos de que consta el apartado de objetivos energéticos del Programa Electoral del PP no se menciona en ningún momento ni la energía eólica, ni la solar, ni por supuesto la biomasa.

Reproducimos a continuación la primera línea de cada uno de esos cuatro grandes objetivos que persigue la política energética que propone el PP en su Programa Electoral (página 47):

Uno: "definiremos una estrategia energética nacional y pondremos en marcha una política que responda a los retos económicos, sociales e internacionales de España".

Dos: "una economía competitiva requiere de fuentes de energía baratas, seguras y limpias".

Tres: "promoveremos que el sector de la energía se erija en factor de competitividad y desarrollo económico para España".

Cuatro: "aprovecharemos todo el potencial de la posición geoestratégica de España como puerta de entrada del gas del norte de África a Europa para que en nuestro país se cree un mercado de referencia del gas natural en el Mediterráneo".

En fin, grosso modo, tres directrices extraordinariamente genéricas –o vagas– y una línea de trabajo extraordinariamente concreta, convertir España en un mercado de referencia del gas natural" (página 47 del Programa Electoral PP 2011).



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