lunes, 18 de julio de 2016

Manuela Carmena, Gildo y el nombre de las calles de Madrid (II): Las 2000 pesetas


Detención de un estudiante  por miembros de la Policía Armada en la Ciudad Universitaria de Madrid






La policía vestía de gris. Pantalón y chaquera del mismo color con unos abultados botones dorados. Camisa blanca y corbata negra.

En la barra de la cafetería, los policías, con la chaqueta desabrochada, la corbata floja y grandes manchas de sudor en la camisa,  pedían alguna consumición con la petición previa de un vaso de agua.

La mujer entró por la puerta con el rostro desencajado y se dirigió a Miguel interesándose por un teléfono público. El teléfono estaba disponible al final de la barra con un pequeño dispositivo que marcaba “por pasos” el tiempo y el  costo de la llamada.

¡ Señora María, soy yo!. No está aquí, el guardia de la puerta me ha dicho que a muchos les han llevado a Sol. Voy para allá. ¡ Por favor, dé la cena a los chicos y hablé con mi marido cuando venga a casa!.

Después de pagar el coste de la llamada, la mujer salía con la misma cara desencajada, mientras que algunos policías mantenían fija la vista en la consumición. A continuación cruzaba Bravo Murillo y se dirigía a la boca de metro de Valdeacederas.

En una ocasión acompañando a una tía ya fallecida, a las puertas del bar Cantábrico, el bar donde Gildo jugaba a la Flor los domingos, vimos bajar las escaleras del metro a una mujer como la del teléfono y mi tía no pudo sino exclamar: ¡Pobre mujer! ¡Mírala, va con el corazón encogidito!

El general Fernández Silvestre deseoso de alcanzar la bahía de Alhucemas, subestimado a las tropas rifeñas y con unos soldados desmotivados y faltos de preparación daría protagonismo a los acontecimientos de Annual.

Fernández Silvestre, militar meritorio en Cuba, había vivido la guerra colonial con un servicio militar obligatorio en España pero donde la clase alta de la sociedad española dispuesta a que sus hijos no fueran llamados a filas consiguió la aceptación de la redención en metálico, con el pago de una cantidad al Estado para evitar el servicio militar, o la sustitución de un hombre por otro, que implicaba la compra de un hombre que haría de soldado en lugar del interesado.

En los tiempos de Annual estas prácticas habían sido sustituidas por el sistema de “cuotas”. Así, en 1912, se aprueba que los soldados que pagaran 1000 pesetas harían 10 meses de servicio militar y los que pagaran 2.000 pesetas harían sólo 5 meses, frente a los que no pagaran nada que harían un servicio de 3 años.

El ejercito español en Annual estaba formado por soldados que nunca tuvieron 2.000 pesetas.

La desbandada. A las 11:oo de la mañana del 22 de julio de 1921 las tropas de Fernández Silvestre comienzan la retirada entre disparos. Los hombres empiezan a correr, se abandona a los heridos, algunos soldados disparan sobre los oficiales mientras otros se arrancan las estrellas o se cambian el uniforme con soldados muertos. Así, lo contaría Arturo Barea, sargento de ingenieros, republicano y famoso escritor y locutor de la BBC en el exilio.

El paso de Izumar vio más españoles pasar gracias a un comandante que con un grupo de regulares se retiraba de forma marcial y escalonada protegiendo al resto.

Durante la marcha, al llegar al río Igan, se produce una nueva desbandada de la tropa ante la huída de los oficiales. El 14 de Caballería del Regimiento de Cazadores de Alcántara, comandado con el teniente coronel Fernando Primo de Rivera, un regimiento formado por “quintos”,  queda entre los rifeños y los soldados en desbandada. Tratan en un principio de contener las oleadas de rifeños con fuego de ametralladora. Después el oficial se dirige a los jinetes: ¡Ha llegado el momento de darlo todo!, ¡Pensad en como os gustaría que vuestras madres y novias  os recordarán en estos momentos!.

Oficiales y soldados que nunca tuvieron 2.000 pesetas cargaron al sable. Carga tras carga, acumulando hombres y caballos muertos a las orillas del río Igan. Mientras, otros soldados, como Gildo, pobres de España, pueden huir hacia un destino incierto.

Caballos muertos y parcialmente devorados del Regimiento Alcántara en las orillas del rio Igan


De aquellos jinetes morirían 4 de cada 5, incluyendo el máximo oficial que fallecería días más tarde por gangrena de una herida en el brazo y que recibiría a título individual la Cruz Laureada de San Fernando.

Los hechos de Annual provocaron una crisis política que afectarían a la monarquía liberal de Alfonso XIII y serían una causa directa del golpe de estado de Miguel Primo de Rivera, hermano del oficial del regimiento Alcántara.

Tiempo más tarde Alfonso XIII acabaría en el exilio y la República dejaría paso a otro golpe de estado, protagonizado por los militares africanistas y que acabaría en una cruenta guerra civil en España.

Hoy nos encontramos recordando los 80 años que hace de ese cruento golpe de Estado y debatiendo sobre si el recuerdo de esa guerra civil es algo ya superado.

Sin embargo, no pareciera que esto fuera así. 

Ante el hecho de que el Ayuntamiento de Madrid quiera cambiar el nombre de algunas calles de nombres franquistas y bajo la Ley de Memoria Histórica de 2007, que el anterior gobierno del Ayuntamiento de Madrid se ha venido negando a cumplir repetidamente en el pasado, algún diario nacional tacha esta posición de “obsesiva” y define el cambio de calles como  “empozoñar el pasado es el peor legado que se pueden dejar a generaciones venideras”.

Aún así, vamos a mencionar un hecho del pasado. 

Es cierto que tras el golpe de  estado ó el llamado alzamiento nacional por sus defensores, hubo un número muy elevado de calles y plazas de España que fueron renombradas con nombres de personajes y hechos relacionados con dicho “alzamiento” y otras gestas militares.

Pero, ¿había suficientes calles en España para recoger todas las gestas militares?

Hace unos días, busqué calles en España que estuvieran relacionados con el 14 de Caballería del Regimiento Alcántara y no encontré o no supe buscar bien. Lo que encontré fue un monumento a las puertas de la Academia Militar en Valladolid.

El 14 de Caballería del Regimiento Alcántara, es decir, la tropa, recibió la Cruz Laureada de San Fernando el 1 de octubre de 2012,  exactamente ¡¡ 91 años después de los hechos en el río Igan !!.

¿Cómo es posible que en los 37 años de régimen franquista, un régimen impuesto por militares africanistas, no reconocieran esta gesta del regimiento en las tierras de África? 

El olvido, ¿se basó en documentos traspapelados como se ofreció de forma vaga o imprecisa? o,  ¿simplemente en las ganas de pasar página de aquellos hechos por parte de los generales africanistas?.

El rey Juan Carlos I imponiendo la Cruz Laureada de San Fernando al Regimiento Alcántara


Gildo quedó un poco más en el olvido cuando la calle Capitán Fernández Silvestre cambió de nombre, otros soldados que tampoco tuvieron 2. 000 pesetas quedaron en el olvido hasta hace poco menos de 4 años.

Mientras, seguimos con el nombre de las calles de Madrid, tema poco o nada importante para unos y de gran importancia para otros.

Entre los primeros, muchos jóvenes que nunca vieron a su madre con el corazón encogidito y que parecieran pensar que los derechos de los que disfrutan siempre estuvieron ahí. 

Los otros, defensores de dejar las cosas como están. Muchos de ellos,  henchidos de patriotismo y nietos de aquellos que siempre tuvieron 2.000 pesetas.





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